La acelga constituye un alimento rico en vitaminas y minerales. Según la legislación vigente, la acelga puede considerarse fuente de hierro y magnesio, así como de vitamina (fundamentalmente beta-carotenos) y vitamina C.
Las acelgas contienen cantidades importantes de luteína y zeaxantina, carotenos sin actividad provitamínica A, pero cuyo aumento a nivel sanguíneo se relaciona inversamente con el riesgo de padecer algunas patologías cardiovasculares.
En relación con las acelgas, es preciso recordar que las personas con tendencia a padecer cálculos renales de oxalato deben consumirlas con moderación, por su alto contenido en estos compuestos (oxalatos).
|